También conocida como ATF, esta legendaria cepa sativa se originó en el área del Valle Matanuska de Alaska. Inicialmente una Sativa del norte de California cruzada con Ruderalis rusa, fue mejorada con genética Afghani a finales de los años 70 para mayor resistencia.
ATF es celebrada por sus potentes efectos estimulantes, proporcionando un subidón relajante pero intensamente eufórico. Los usuarios a menudo experimentan un aumento de creatividad y claridad mental, lo que la hace ideal para uso diurno. La cepa presenta sabores terrosos y de pino con un toque de dulzura, lo que la convierte en una favorita entre quienes buscan tanto sabor como potencia.