Esta cepa predominantemente índica vive conforme a su nombre divino. Aromas ricos de vainilla y pastel amarillo se entrelazan con gas intenso y pino dulce para un sabor que es tanto decadente como reconfortante. Los efectos entregan relajación profunda y tranquilidad, derritiendo la tensión y guiándote hacia una calma pacífica y eufórica perfecta para el descanso y la reflexión.