Gascotti se presenta intenso e inconfundible. Cogollos densos y esponjosos brillan con una escarcha plateada y húmeda sobre capas de verde lima y bosque, entrelazados con pistilos anaranjados oxidados. Al abrir el frasco, se siente un agudo aroma de gas mentolado. Al partir un cogollo, la intensidad aumenta, envolviendo los sentidos con un funk dominante de combustible y una dulzura cremosa sutil debajo. En la inhalación, el pino y el queroseno golpean rápido con expansión pulmonar inmediata. La exhalación se suaviza en lavanda floral y un ligero acabado de azúcar en polvo, donde la influencia de Biscotti persiste. Los efectos son profundos y ondulantes. Un cambio eufórico levanta el ánimo antes de transformarse en una relajación corporal profunda y completa, haciendo que Gascotti sea ideal para fumar al final del día para consumidores experimentados.